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Enrique Octavo fue el segundo monarca de la casa Tudor, pero también es el alter ego de José Bolívar, el músico granadino que publicó el pasado mes de noviembre su tercer álbum, Inclitissimus, producido por Paco Loco en el Puerto de Santa María (Cádiz) (dos buenos se han juntado). Hablamos con él antes de la presentación del disco el próximo viernes 3 de febrero en la Sala Planta Baja junto a Kill Kill y, creedme, no tiene desperdicio alguno…

Han pasado un par de meses desde la publicación de Inclitissimus, tu tercer larga duración. ¿Cómo ves la acogida?

Una acogida profunda y de dos trayectorias, como a los toreros cuando los pilla el toro… No, es broma… Lo vemos bien, está bien, no sé. Siempre es todo menos de lo que esperas, pero no es problema de lo que ocurre, sino de lo que te esperas. Tampoco hemos querido sacarlo o presentarlo por singles o algo así… Teníamos el disco masterizado y, a los dos días, estaba en Youtube, Spotify, Bandcamp… Y ha gustado. Eso creo. Confío en el disco y pienso que no es de digestión rápida. Hay que oírlo y tiene muchas cosas distintas, no sé, creo que va a tener mucha vida pero que va a ir muy lento y muy poco a poco. Estamos contentos porque mucha gente nos escribió diciendo que les gustaba mucho cuando salió y eso es guay. Amigos pero también gente desconocida… Cuando digo mucha gente me refiero a seis o siete personas o quizá diez pero vaya…motu proprio… Pero luego esa gente no lo comparte, entonces quizá no les ha gustado tanto, o solo que es como “nuestro secreto”… Igual no somos muy para compartir, no lo sé. Me gusta más que sea así. Tenemos pocas escuchas en general, menos de mil en ninguna canción de Spotify, así que el impacto es impactito si es que se puede llamar así. Es difícil medir eso, la acogida, pero tengo un truco para estimarlo. Si en los bares se ofrecen a invitar a rayas, es que ha ido bien y que la gente lo ha escuchado y ha gustado mucho. Siempre decimos que no, porque no somos muy de nariz pero nos llena de orgullo eso. Así que sí, ha tenido un buen impacto en los cuartos de baño de los garitos rockeros. Nos están invitando bastante.  

No especules con tu música o no dejes que otros lo hagan

Tan solo pasaron unos pocos meses desde que publicaste el anterior, Que el amor no te lleve tan lejos (que luego no puedas volver), ¿tanto tenías ahí dentro para soltarlo tan rápido?

Estaba lleno de mierda y de canciones, sí. Y de canciones de mierda también. Y lo que queda… Sí, tengo tanto y tengo mucho más… Pero vamos, creo que yo y que cualquiera… Cualquier grupo. Es más bien la dinámica de mercado que se ha impuesto y la que lleva a dosificarlo todo mucho y a sacar Ep. Antes de grabar todo el mundo nos decía: “Sacad un ep”. Que para mí es como que te digan: “No molestes, molesta menos”. Nos gustan los discos, y escuchamos discos. ¿Por qué todos dan la turra con lo de los eps o el minielepé? Se hacía con los 45 rpm pero ahora es lo contrario, la tecnología ofrece espacio, tiempo y margen para más canciones o para más obra, y no para que quepa menos. Es una dinámica mortal y en marketing en muchas cosas estamos en el s.XX, que mira que es curioso, siendo algo tan nuevo. Lo de cebar el single. Lo de esperar dos meses al disco. Sácalo ya. Es lógico que tarde el tiempo de fábrica y eso, pero súbelo mientras a Spotify… No te hagas el interesante. Que no es una ciencia exacta y que lo mismo pasa la peña de tu buzz single… Ve al grano, tío. No especules con tu música o no dejes que otros lo hagan. Y haz discos si tienes canciones… Y nosotros tenemos canciones, así que hacemos discos. Que nadie escucha pero… que lo escucharán, confiamos… A ver, nosotros los vamos haciendo y ellos ya que lo escuchen cuando puedan, ¿no? No hay prisa. De todos modos, que no es tanto porque hemos grabado uno cada año que creo que es un ritmo sano de grabación y composición. Lo que pasa es que uno de ellos tardó mucho en salir y el otro ha salido muy rápido, pero los dos se grabaron en noviembre, y con margen de un año.   

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“Inclitissimus”…te debe fascinar la vida de Enrique VIII, a quien tanto le cambiaron la historia las mujeres. Escuchando tus letras, ¿al alter ego de Enrique Octavo le ha pasado lo mismo?

A todos nos ha pasado, ¿no? Me gusta Enrique VIII por muchos motivos… Para empezar, un rey tiene que ser un tirano. Y es lógico que sea un mujeriego. Elegí el nombre en parte por rebelarme con el tipo de monarquía que hay aquí… A Enrique VIII no le hubiera hecho chantaje Bárbara Rey, ni Corina ni ninguna… Ni hay que tener esa doble moral, con la Reina Sofía. Y hablamos de una diferencia de siglos pero es curioso que en Inglaterra se sientan ciudadanos ante los que el rey rinde cuentas y aquí, aún seamos súbditos. Y ya ni siquiera escandalizados. Súbditos que ni se escandalizan… Dicho esto, lo de Inclitissimus tambien es un título gracioso porque le dan el título máximo del catolicismo y luego, lo excomulgan y él se inventa su religión. Un puto crack. No es lo que parece si la lees con más profundidad su biografía la relación con las mujeres, volviendo a la pregunta, claro que me cambian las mujeres. El otro día lo pensé, que si siguiera con mi primera novia de los 23 años, probablemente tendría dos hijos y, quien sabe, quizá una empresa de informática o un estudio de diseño o algo así. Pero no tendría el grupo casi seguro. Y pensé, es necesario romper. Es necesario el dolor y el desamor. Es bueno, incluso. Hace poco me decía alguien sobre un amigo que se va a casar con su chica que llevan diez años de novios y le decía que, para él, aunque no era muy de matrimonio, era impensable buscarse otra persona, después de tantos años… Que era como una mezcla de pereza y miedo, por otro lado que se sentiría muy perdido en bares… Yo pienso que no buscas a otras personas, sino que al tener más relaciones, te buscas tú mismo y eso te lleva a conocerte más tú, conocerte en otras situaciones, en otras personas, en otras camas… Hay gente que hace eso estando casado o casada pero nunca se conocerán bien porque necesitan del engaño, entonces tendrán el conocimiento en el sentido bíblico pero no al que yo me refería… Y para el grupo es igual, y es la materia prima el desamor. Además, es muy difícil porque todas las chicas se creen que con el grupo y tal, que se liga mucho y eso… Y es falso. Se liga cero. Y tienes que soportar esa desconfianza de partida. Es una mierda. Pero bueno, las letras son ficción y tal pero todas están dedicadas a mis exs, la verdad. Un saludo a todas ellas desde aquí.

Inclitissimus es tu tercer álbum y lo has celebrando yéndote a trabajar con uno de los mejores productores del país, el grandísimo Paco Loco. ¿Cómo surgió? ¿Es cierto eso de que algunos sueños se hacen realidad?

Surgió en Cádiz en un concierto de Los Jaguares de la Bahía, el grupo de Paco, que ya nos conocíamos de antes pero allí lo hablamos y sí. Le pusimos fecha. A él le gustaban mucho nuestros discos anteriores y nos conocía. Los sueños se hacen realidad, solo poniéndoles fecha. Que no es tan difícil en realidad. Es pillar una agenda y decidir un día. La realidad es la que no suele molar. Lo que pasa es que luego los sueños no son lo que uno espera… Nunca. En este caso, el sueño fue a mejor. Se hizo realidad y mejoró lo que soñábamos, pero no siempre es así, no siempre los sueños son lo soñado al ser reales. En ese sentido es importante soñar pero con cierto croquis para que luego no te sorprenda y arriesgarte a que no sea como creías. Suele ocurrir, que eso sería como un sueño hacer nosequé y luego cuando llega pues no era para tanto, no, en el caso de Paco que fue más. Quiero decir… No hay que soñar mal. Que no hay que parar de soñar y de hacer y de poner fecha a los sueños. Soñar para hacer. Soñar bien. Es como que sueñas con hacer el gol de una gran final en el minuto noventa y que te salga el partido soñado, pero entrena duro. Ponte fechas. Y corre. Corre mucho. Y ten claro que a la semana siguiente hay otro partido. Así se cumplen los sueños, creo yo, y yendo a conciertos porque si no hubiera ido a verlo en directo con su grupo pues, probablemente, no habría ocurrido.  

Resúmenos cómo ha sido la experiencia de grabar con él, qué es lo que habéis aprendido de tal maestro.

Una experiencia maravillosa. Hemos aprendido un montón, sobre todo a escuchar y, no sé, a callarnos… Discutimos mucho, sobre todo tipo de temas, en el estudio… Mi batería y mi bajista me decían: “Pero no discutas tanto, que lo vas a cabrear…”. Pero no. No se cabreaba. Somos dos grandes amantes de la dialéctica y eran apasionantes discusiones sobre todo tipo de temas, desde Ramón Espinar y Podemos, hasta la SGAE o León Benavente o Bunbury y Los Planetas o Australian Blonde y Pepsi Max y la música en anuncios o lo que es dar el pepinazo o Gustavo Bueno o lo que es el trabajo y lo que no lo es o las vacaciones que yo pienso que no debían existir porque son un mal moderno que atañe al medio burgués, etc. Era en ese rollo todo el rato. Y siempre te pegaba un zasca a la mínima. Yo le dije de un teclado: “Suena un poco a Triana…”, y me contestó: “Es más bien Camela…”. Que era más Camela que la Virgen y molaba mucho, pero a mí medio que me salió sarpullido, pero me callé y quedó genial. Tomaba las decisiones y, a veces, pensaba…eso, no sé, “quizá lo quitaría pero no”, te dabas cuenta que era mejor callarte y aprender. Con un teclado que a mí me sonaba a Mecano le dije: “yo lo bajaría un poco”. Se sacó los testículos por la portañuela del pantalón y los puso encima del Farfisa. Ese detalle que dices… “Pues sí. Pues llevas tú razón. Vamos a dejar el teclado así”.

la libertad ya era tuya…no tienen que dártela

La producción vuelve a ser casera, pero de calidad. ¿Cómo va el negocio de La corte inglesa records?

Viento en popa. Estamos con nuevos proyectos aunque vamos muy lentos. Somos un sello pequeño o más que pequeño, diminuto, y nos movemos como tortugas pero con un caparazón duro y bien puesto, pero pesado. Además, es un momento complicado para los sellos pero estamos buscando nuevos grupos y tenemos cosas con algunos entre manos. Es difícil moverse en el negocio y sobre todo como nosotros lo planteamos. Esto es parecido a lo anterior pero al revés, tener un sello es como un sueño. Y ahora que lo tenemos, es un sueño cumplido pero es un quebradero de cabeza constante. Es coñazo pero la satisfacción es muy grande y lo que hacemos no podríamos hacerlo con otros sellos. Me hacen gracia los grupos en multis que dicen: “Nos dan total libertad…” Ya. Pues no. Porque la libertad ya era tuya, amigo. Ya la tenías. No tienen que dártela. Si acaso te la devuelven porque tú se las ha dado antes. Y dicen “es que con las indies, es igual o peor”. Pues depende de la indie… Pero no le des tu libertad a nadie. En todas las facetas de la vida. Y joder, eres libre. Hazlo tú. Los medios de producción se han abaratado. Estamos viviendo una revolución tecnológica. Es el siglo XXI. En el primer disco sale una foto de mi pene, en la portada…igual eso ni con indie, ni con multi y ni casi con la mía lo deberíamos hacer, pero… eso. Lo hacemos. Mi pene es bonito. Que le jodan a todos. Hacemos lo que queremos. Y eso es lo que le ofrecemos a los grupos: Haced lo que queráis. Por eso mola el sello y tener un sello discográfico para que hagan lo que quieran los grupos que admiramos, pues es un sueño cumplido y estamos encantados de recibir maquetas y contestamos a todos, por cierto. Pero no les damos total libertad porque ya tienen que venir libres de casa.  

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En tus anteriores trabajos has contado con las colaboraciones de Cosmotrío, Jimi García (Eskorzo) o La Bien Querida, pero en éste no ha habido ninguna, ¿es Enrique Octavo en estado puro?

Es el disco más nuestro, sí. Queríamos que fuera así. Intentamos que alguna chica cantase en Guapa para los demás, teníamos la idea de hacerla en plan Pimpinela. Que la segunda estrofa la hiciera una chica, pero no surgió, y la chica que queríamos no podía en esa fecha porque se casaba y se iba de luna de miel. Así que… No intentamos colaborar con nadie más y me alegro. Porque creo que no me habría gustado lo de las dos voces. Pero bueno, es así. Decides probar algo y lo intentas, y luego a lo mejor, piensas en si realmente no quedaba mejor más sencillo. Aunque es genial colaborar con otros y sobre todo si tocan otros instrumentos no habituales. Todas las colaboraciones son un regalo. Literalmente, porque no tenemos para pagar sesiones. Jimi de Eskorzo, y Los 300 que acaban de sacar discazo por cierto, nos dejó boquiabiertos con su trompeta, todo de oído a segunda toma y más afinado que un piano, y con todo el rollaco. Y las Cosmotrío pues ahora tocan con Los Planetas, pues es un orgullo para nosotros, sinceramente que tocasen en nuestro disco antes. De La Bien Querida somos fans. Y Guau!, que también colaboraron, pues es de los grupos nuevos más chulos que hay y merecían ganar la final del Emergentes a la que también llegaron después de grabar con nosotros. Es guay. Nos flipa que les vaya super guay y con Guau! tocamos con ellos el 17 de febrero en Almería, o sea, que genial.

En el disco vas fácilmente de las palmas a los sintes, pasando por unos acordes de estilo más grunge, ¿de dónde han salido tantas influencias? ¿Es tu trabajo más granadino?

He leído en algunos sitios lo de grunge. Me mola, la verdad, pero no es premeditado ni nada así. Lo de las palmas fue ya con el anterior que nos quitamos ese complejo… Las influencias son las mismas. Mientras preparamos el disco, escúchabamos mucho el primer álbum de Pink Floyd porque meten muchos ruidos y nosotros, o yo con la guitarra hacía cosas raras, atonales y movidas pasando objetos por las cuerdas que no sabía si en el estudio me los iba a echar para atrás pero no. Le moló mucho. Y es cierto que escuchábamos mucho a Nirvana en esa época y que hacíamos de broma, la versión que hacen de The Vaselines, Molly’s Lips, pero vaya… Me sorprende lo de grunge pero ya te digo, nos mola. Fue la música de cuando teníamos 20 años y a pesar del hypazo eran grupos mil veces más potentes y concienciados de los que son hype ahora… Pero vaya que no hay nada premeditado, y sobre lo de granadino, pues no sé… A ver, yo soy granadino. Los tres del grupo lo somos. A mi Granada me duele y soy de aquí, y me joden los estereotipos y la gentrificación. Sobre eso, me molesta mucho lo que ocurre en la ciudad a nivel gentrificación, es una vergüenza y no veo que nadie lo señale o lo critique. En cuanto a flamenco, no me veo. Ni nos gusta. Nos gustan las mezclas pero no somos de escuchar flamenco, pero como decía, en el anterior disco se nos quitó el complejo de meter palmas si quedan bien o que las canciones tengan esos ecos de Triana, o de Camela incluso. No es lo nuestro pero somos de aquí y nos sale así, reprimirlo sería absurdo, pero potenciarlo también. Y los teclados en general no me gustan, no los del disco, que son guays, sino el teclado en general y por eso no llevamos teclista. Le hemos dado vueltas a eso, quizá más adelante. Pero nos gusta así: un poco más básico.   

Enrique_OctavoihoioihohoihoihoihohoPor Granada se pueden ver carteles de la portada del disco por todas partes, ¿publicidad agresiva? ¿Quién se ha encargado esta vez del diseño?

Me alegra mucho que me digas eso… Porque todos los carteles los he pegado yo mismo, así que he hecho un buen trabajo… Sobre eso quería decir algo. ¿Qué es el underground? ¿Qué es el indie? El indie y el underground es tener restos de fixo o de papel de celo entre los dientes. Pegar los carteles. Y preocuparse más de los muros de verdad, los muros de siempre y menos de los muros virtuales. Empiezas a subcontratar la pegada y, al final, no sabes ni cómo te llamas. Somos radicales en eso. Te puedo decir que he pegado más de un centenar de carteles yo mismo y es coñazo, pero me alegra que me digas que te has fijado y que haya llegado o hasta que te parezca publicidad agresiva. El diseño lo he hecho yo, como las anteriores portadas. Y es una foto mi gato que se llama Canelita y es macho. Nos gusta hacer todo y también las portadas o los carteles. Este año hemos contado con algún diseñador o dibujante para los carteles, como Nicolás Martínez Cerezo para el de Málaga o mi amigo Gabriel de Holocausto Vegetal para el de Almería, pero nos gusta hacerlo nosotros. El disco de Holocausto Vegetal, Parasomnias se llama, es buenísimo. Eschuchadlo por favor. Y si pegáis unos carteles, llevad unas tijeras o un cutter que lo de los dientes es una ruina y es pegamento chungo industrial.

El indie y el underground es tener restos de fixo o de papel de celo entre los dientes

¿Qué tal se plantea la gira de presentación? De momento hemos visto que tocas con algunos grupos por Valencia, Madrid, Almería…pero, por supuesto, el que más esperamos es el de Granada en la Sala Planta Baja, ¿qué veremos ahí?

Vamos a prenderle fuego otra vez. Lo vamos a quemar. Si venís, no quitéis el ojo de los extintores porque estáis avisados. Fuego. Tenemos muchas ganas y estamos muy rabiosos. Teneis que venir antes de las diez o veréis ceniza. Vamos a hacer travesuras de las nuestras y como tendrán ya pagado el seguro, pues si se quema otra vez, no pasa nada. Que nos echen la culpa. “Han sido los Enrique Octavos”. Y hacen otra fiesta de esas gratis pero de seis o siete días… Pues estamos onfire y va a ser el concierto presentación del disco como tal… Y vamos a ser tres: guitarra eléctrica, bajo y batería. Vamos sin pedales y con una maraca. Tocaremos el disco entero y alguna antigua. Y una versión. Después, fliparemos con Kill Kill que tocan después, mientras montamos nuestro puestecillo de cosas para vender. La gira pinta muy bien. Inclitourissimus la hemos llamado, que crea confusión con clitorissimus, que nos mola eso. Que caiga el tabú clitoriano cuanto antes. Y genial, el día antes de Planta Baja tocamos con Frisbees en Málaga, que es un grupo nuevo y nos flipan, en la Velvet, y en Almería, con Guau! el 17 como dije antes en La Cueva y el 25 con Apartamentos Acapulco, que se vinieron en verano a nuestro festival y queríamos llevarlos desde un año antes cuando no eran famosos y les llamo Apartamentillos porque les tengo mucho cariño, en Magazine en Valencia. En Marzo, estamos en Murcia con el Microsonidos y el 1 de abril en la Wurtlizer Ballroom con Los Wallas, que no los conocemos en persona pero son grupazo y meten mucha tralla en directo. Y seguimos cerrando fechas. En agosto, tenemos el Salobreña Beach Party, que este año lo queremos hacer de dos días. Y algunas cosas más que aún no podemos desvelar. Estamos muy contentos y con muchas ganas de tocar.

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Entrevista por Ana López

Foto de portada por Rodrigo Jordá

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