OFICIAL ALERTA CANIBAL © Jaime Walfisch WEB_preview

Son los agitadores granadinos por excelencia. Sus directos dejan agujetas por todo el cuerpo, voces roncas y cardenales de inexplicable origen durante semanas.

Eskorzo volvieron el 1 de diciembre con su nuevo trabajo Alerta caníbal, un disco con mensajes ocultos en aparentes letras alegres. El Canijo de Jerez o Amparanoia no han podido resistirse a colaborar en esta pieza de arte.

La audacia caníbal comienza su conquista con doble fecha en la Sala El Tren de Granada, los días viernes 12 y sábado 13 de enero y nos hemos atrevido a acercarnos al ensayo de su ritual en la sala para hablar con el jefe de la tribu, que nos explica en qué consiste esta práctica.  

En Camino de fuego teníamos unos sonidos que rozaban más lo africano y ahora os vais a los latinos, de entre los que gana la cumbia (aunque ya comenzó con Suave). ¿En el fondo está todo unido o sois vosotros los que creáis el conector?

Yo creo y veo que está todo unido. A lo mejor todo el mundo no lo ve igual que yo, pero yo creo que sí. La música latinoamericana tiene un componente africano, que es a lo que te referías con que con el anterior disco podíamos tener una mirada más hacia África. Ha sido tirar un poco del hilo. Tiras del hilo y de repente acabas en Latinoamérica escuchando cumbia, que es un ritmo de la tierra con unas influencias africanas brutales y también mediterráneas por el antiguo imperio español, puesto que del folclore, como el flamenco, tiene algunos ramalazos, pero sobre todo africanos. Al fin y al cabo hubo un tiempo en que las tierras estaban juntas, algo tienen en común.

Es verdad que Eskorzo siempre ha desprendido calor, pero es que está vez lo que estáis es llenos de una pasión que, entre “los besos que me dabas” y el “déjame que te devore”, roza unos límites peligrosos, ¿qué o quién os apasiona tanto?

Nos apasiona el pensar que todo fuera diferente. Nos apasionaría un pequeño cambio de las cosas en la humanidad, a nivel muy genérico y muy utópico. Y es muy difícil, la muestra está ahí. De hecho, el disco se llama Alerta Caníbal y tiene una visión catastrofista. Aunque sea súper vitalista la música, el mensaje del disco es de canibalismo, que no mola. No mola devorarse a uno mismo, o que te devore la sociedad, que te anule como individuo, no mola que devores a tu pareja porque impongas tu personalidad… Entonces yo creo que vivimos en una constante autodevoración y canibalismo y por eso nos apasionaría que cambiaran las cosas. Seguimos hablando al final de los mismos temas, aunque los camuflemos. Déjame que te devore puede ser sobre esas relaciones totalmente absorbentes o “tóxicas”, como está de moda decir.

Y luego nos apasiona la música con mucha sangre. Me gusta la música contemplativa, pero no para hacerla. Yo soy más de Mick Jagger que de Tom Petty.

Oye, qué bien os queda la adaptación de Guns of Brixton de The Clash en vuestra versión de Armas de barrio. Pero, a raíz de todo esto que hemos hablado, ¿piensas que de verdad llegará la hora a esos a los que les tiene que llegar?

Buah, hay una parte de mí que me dice que nunca les llegará la hora. De hecho, decía por ahí un sociólogo neoliberal que “sí existe guerra de clases y vamos ganando nosotros (los malos)”[Warren Buffett]. Basta ver cómo en un plumazo ciertos derechos laborales o individuales se van a tomar por saco. O cómo, con el tema de la canción, que habla de los desahucios, ya no nos toca tanto la fibra. Estamos tan sobreinformados que ya las cosas no nos resultan fuera de lo normal, nos adaptamos y, el que piensa más, se seda más porque, si no, está todo el día al rojo vivo. Nadie sale ya por estos escándalos tan cantosos. A otra cosa mariposa.

Es cuestión de educación, no de adoctrinamiento

Te iba a preguntar qué se cuece por la República Caníbal, pero ya es mejor que nos quedemos fuera y que ojalá se creara una anticanibalismo.

Sí, eso es la utopía. Es cuestión de educación, no de adoctrinamiento. Todo iría de otra manera.

Cada canción, una portada (y bien merecidas). Además, el exterior del cd en formato…

¡Lenticular! ¡Cuando yo me enteré del nombre…! [risas]

Eso mismo. ¿De quién es el trabajo?

El trabajo es de Luis Toledo, de “La prisa mata”. Tuvimos la suerte de que es bastante fan del grupo y a nosotros nos gusta mucho su trabajo, así que nos reunimos con él, le hablamos del disco, del canibalismo, le enseñamos las maquetas de las canciones…porque empezó a trabajar en la portada y en todo el interior, que me parece bastante completo, mucho antes de grabar el disco. Estuvimos conociéndonos y, la verdad, muy contentos. No le pondría ni una pega, me encantan esas portadas llenas de detalles donde te puedes tirar un rato viendo que eso es un cocodrilo y que a este ojo le continúa por aquí un pico…Toda esa historieta nos mola.

Y el rollo lenticular se me ocurrió a mí cuando me planté una portada, al ver tanto ojo, ¡y me tiré un montón para encontrar que se llamaba “lenticular”! [risas] Yo buscaba “2D, holograma 2D…” pero nada. ¡Eso es lo de los tazos!

Aparte de con Eskorzo Afrobeat Experience, si no me equivoco, nunca habíais publicado en vinilo, ¿a qué se debe que os hayáis lanzado esta vez?

A que está de moda. Simplemente. ¡Y ahora vamos a sacar cassette! Lo acabamos de plantear hace un ratillo. En verdad creo que es un formato muy bonito, la portada gana un montón cuando la tienes en gran formato. Pero no soy partidario ni de un formato ni de otro, me da igual dónde venga, lo que me interesa es que el producto sea bueno. Cómo esté el plato cocinado, de una manera o de la otra, me da igual, no soy tiquismiquis para eso. Además, no sé distinguirlo y no conozco a nadie que sepa decir: “‘¡eso es un vinilo, eso es un mp3, eso es wav, eso es cassette!”…no.

me da igual dónde venga, lo que me interesa es que el producto sea bueno

Además, yo creo que lo que más vende de Eskorzo es el directo.

Sí, convencemos todavía, mientras que el cuerpo nos deje…[risas] Estamos en ello y disfrutamos mucho. El directo es como una especie de terapia y, tanto los nervios que pasas antes de tocar, como la adrenalina que tienes en el cuerpo cuando terminas, que es un subidón tremendo, nos tiene enganchados. No conozco a nadie que no le guste…bueno, conozco a alguno que no, que tiene miedo escénico, pero tanto yo como el resto de mi banda, disfrutamos mucho. Pero, ¿a quién no le puede correr la sangre cuando tienes a lo mejor a 700 personas cantando tus canciones? ¿Quién no se viene arriba?

El directo es como una especie de terapia

Hicisteis una presentación en Colombia, en Medellín, ¿cómo se tomaron allí vuestra cumbia?

La verdad es que bastante bien. Aprovechamos que teníamos una gira en Colombia y presentamos los primeros temas ahí. Y nos pareció como una de estas casualidades así…bonitas. Un disco tan tropicalista, presentarlo allí en Medellín y, además, ¡con Narcos recién digerida y canibalizada…! [risas] Llegamos a Medellín con un disco cargado de cumbia y ante un público especializado, porque era una feria de promotores musicales de Latinoamérica, Circulart, y tuvimos muy buena aceptación, porque nos han surgido bastantes propuestas para volver en 2019, no solo allí sino creo que en Austin, TX, Panamá, Chile, Argentina, Puerto Rico…¡como para que nos montemos unas buenas vacaciones ahí caníbales!, así que con muchas ganas de volver.

En cuanto a Granada, ya hicisteis una pequeña toma de contacto en Plantabaja, ¿os ha servido para definir vuestros directos de esta gira?

Sirvió para quitarte un poquito el canguelo de la primera vez que tocamos una canción en directo, que también lo hicimos allí en Medellín, pero ya lo tocas con tu público, con el disco ya editado…Y sienta muy bien, porque es como si inauguras tu disco en el salón de tu casa, que es el Plantabaja para nosotros, y creo que sienta guay para que no sea un salto directo del local de ensayo al escenario.

Cuando hablamos hace unos meses en la presentación de la Pena nos dijiste que lo fliparíamos con las colaboraciones y así es: el Canijo, Amparanoia… ¿Os acompañará alguno en directo?

Para esta ocasión no, aunque lo desvele, pero por temas de fechas ha sido complicado, por lo que hemos decidido arrancar nosotros solos y ya, más adelante, cuando llevemos más rodaje, meteremos más elementos.

Por último, a modo de examen: nombre los principales motivos para convertirse en caníbal (o mejor, para evitarlo).

La autoestima. Cuando está baja, te alimentas de los demás, le echas la culpa a los demás, o te acabas devorando a ti mismo. Hay que intentar ser autocrítico, no castigarte demasiado e intentar ser feliz. Creer en uno mismo, pero tampoco demasiado. Es el “dime cómo se hace”, ni mucho ni poco. Hay gente que se hace budista, se rapa la cabeza y se pone una túnica azafrán. Es el equilibrio que siempre estamos buscando. Eso para que no devores a ti mismo, y para que no te devoren…¡estate al loro, que no te coman!

 

Visto lo visto, mejor estamos atentos para no perdernos detalle de la que nos tienen liada para este fin de semana. Señoras y señores, ¡Alerta Caníbal!

Por Ana López

Qué se te pasa por la cabeza?