Miércoles 8 de marzo. Sala Plantabaja.

 

Dentro de un tiempo, los asistentes al concierto de Cala Vento podrán decir, con cierto orgullo, “yo estuve allí”. Y no es para menos: más bien, es firme candidato a ser uno de los conciertazos de la temporada del Planta.

A pesar de que acaban de publicar su segundo largo, Fruto Panorama, esta era la primera vez de los catalanes en Granada y venían ilusionados. Solo les hizo falta la primera canción, Historias de bufanda, para demostrar la potencia que derrochan a pesar de ser solo dos músicos en el escenario. Precisamente es esa uno de los rasgos distintivos del grupo: batería, guitarra y voz. Que no hace falta nada más para crear grandes canciones lo demostraron sobradamente con canciones como Hay que arrimar.

No tardaron mucho en rescatar temas de su primer álbum como Estoy enamorado de ti, cuya letra podría haber escrito el mismísimo Jota de Los Planetas, o Tus cosas. Es una suerte que la voz de Aleix y Joan empasten tan bien, algo que no dudan en aprovechar para hacer fantásticas armonías vocales en temas como Bosques y desiertos o Fetén.

Se despidieron con Abril, canción que la gente ya corea en modo karaoke y que representa fielmente el potencial de estos chicos. Solo cuentan con dos discos, pero qué dos discos: llenos de canciones redondas en las que el pop, el garaje y el punk se dan la mano de forma magistral. Vaticinio: este grupo llegará todo lo lejos que quieran llegar. Dicho queda.

Antes que ellos se subieron al escenario los locales Madame Popova. Jugaban en casa y cada vez están más seguros sobre el escenario. Son muchos los que todavía se siguen sorprendiendo de la precocidad de los miembros, pero es que el talento no tiene edad. El deje aflamencado en la voz de Ana Jiménez encaja a la perfección en una banda muy potente rítmicamente. Destaca especialmente esa Luna del Zaidín. Los temas de su EP, El vuelo, suenan cada vez mejor en directo, y es ahí donde demuestran todas sus capacidades técnicas, que no son pocas. No conviene perderle la pista a estos granaínos.

Eric Fuentes, con nada más que su guitarra, protagonizó un concierto bastante íntimo para los asistentes más puntuales. Como suele pasar en estos casos, la imperiosa e impostergable necesidad de cháchara por parte del público impidió que se luciera como podría haberlo hecho.

En definitiva, un miércoles ocho de marzo que muchos recordarán por la remontada histórica del Barça y otros la recordaremos por haber disfrutado como niños en nuestro primer concierto de Cala Vento. Con toda seguridad no será el último.

Fotos aquí.

 

Por Juan C. Salar

Fotos por Mar B. Zapata

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