Viernes 19 de mayo. Sala Plantabaja.

Que tres artistas de la talla de Napoleón Solo, Lorena Álvarez y Cosmotrío se citen encima de un escenario es algo que solo podía ocurrir en Granada. En concreto, en el escenario del Plantabaja. Una noche en la que se encontraron la perfección de Cosmotrío, la tradición popular de Lorena Álvarez y el pop casi barroco de Napoleón Solo.

La noche comenzaba con las tres chicas de Cosmotrío sobre el escenario. Su repertorio es una delicia para los oídos: los mejores temas del pop y del rock interpretados con violín, viola y cello. Suzanne de Cohen, I want to hold your hands de los Beatles o Please, please, please, let me get what I want de los Smiths fueron algunos de los clásicos que interpretaron. Para despedirse, no quisieron dejar de interpretar su particular versión de De viaje de Los Planetas.

Lorena Álvarez fue sin duda la sorpresa de la noche para muchos. Quienes ya conocíamos a la artista asturiana simplemente disfrutamos, una vez más, de su cancionero siempre certero y agudo. Los que no la conocían, se encontraron con una artista que cada vez se desenvuelve con más soltura en el escenario. No le faltan dotes vocales -lo demostró a lo largo de toda la noche- y con su muy particular revisitación del folclore en clave sarcástica, rozando el despecho por momentos, consigue que el público solo pueda aplaudir. Escuchar las letra de Plegaria en la voz de Lorena acompañada por un trío de cuerda o la de Soy un olmo con los Napoleón Solo de banda es un privilegio e, instantáneamente, los asistentes nos supimos muy afortunados.

Pasaban las once de la noche y, como ya acostumbran, los chicos de Napoleón Solo nos hicieron entrar en un bucle espacio-temporal al empezar su concierto con Adiós.  En el último disco de la banda ya colaboraba Cosmotrío, y la complicidad existente entre las dos formaciones es bien palpable en cada segundo en que comparten escenario. Con una instrumentación más comedida -mínima batería y fuera distorsiones- para destacar los arreglos de cuerda, la complicidad mencionada se convirtió en una colaboración muy acertada: Cosmotrío consigue realzar, aún más si cabe, la inmensa cantidad de matices y arreglos de las composiciones de Alonso Carmona. El concierto, que dejó con ganas de más, combinó los temas más celebrados de su último trabajo (Las cinco como siempre, Del amor perdido) con algunos de los éxitos de su carrera como Perdiendo el tiempo y Tiene que acabar. Para terminar la noche, la siempre necesaria Lolaila Carmona.

Muy pocas veces se tiene la oportunidad de ver a tres artistas de tal calibre encima de un escenario. Y, menos aún, colaborando entre ellos. Y, para hacerlo más especial si cabe, en la calidez del Plantabaja. Un privilegio. Los que faltaron, en el pecado llevan la penitencia.

Por Juan C. Salar

Fotos por Mar B. Zapata

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