El lunes 27 de octubre no fue un lunes cualquiera, ya que tuvimos la suerte de tener a Crystal Fighters en concierto, en el Palacio de Congresos, y lo mejor de todo, totalmente gratuito gracias a Vodafone. Aunque estaba previsto que los británicos tocaran en Granada a mediados de septiembre, este concierto se pospuso debido al fallecimiento del batería de la banda, Andrea Marongiu, a quien se tuvo muy presente durante el espectáculo.

La expectación para ver a los Crystal era más que evidente y un par de horas antes del concierto eran centenares las personas que esperaban a las puertas del Palacio de Congresos. Hubo quienes llevaban haciendo cola desde por la mañana para poder ver de cerca el show. A las 21:15 fue la apertura de puertas, y poco a poco, el Palacio de Congresos se fue llenando, aunque por no completo, pero sí que había muchísima gente dispuesta a pasar una velada de música y baile. Dentro del recinto podíamos hacernos fotos simulando ser una banda de música, con instrumentos incluidos, y podíamos coger luces fluorescentes rojas para ambientarnos (aún más).

Con bastante puntualidad, a las 22:05 se apagaron las luces de la sala y comenzó la música. Cada uno de los integrantes de la banda apareció poco a poco, y vale la pena mencionar la entrada estelar de Graham Dickson desde los últimos asientos de la sala, y abriéndose paso entre un público que no daba crédito a lo que estaba viendo. A esta potentísima entrada le siguió una serie de canciones que no nos dejaron tiempo ni para tomar aire: Solar System, Follow, LA Calling, Love Is All I Got. A pesar del empeño de los británicos, las voces no se escuchaban muy bien, problema que persistió durante casi todo el espectáculo, y que desgraciadamente empañó bastante lo que podría haber sido un gran concierto.

Fueron varias las sorpresas que nos tenían guardadas, comenzando por el comiendo acústico de You & I, que terminó, como no podía ser de otra manera, siendo una fiesta. También hubo un momento para recordar a Andrea, y fue durante Bridge of Bones. Éste fue, sin duda, uno de los momentos más emotivos de la noche, en los que a varios de los miembros de la banda se les saltaron las lágrimas. Tras este momento tan intenso, el concierto continuó con canciones como Plage, Are We One y Champion Sound, y a estas alturas de la noche, tras una hora de concierto, eran varias las personas que se subieron de pie a las butacas del Palacio de Congresos y que vivieron el concierto haciendo equilibrio para no caerse, pero eso sí, sin parar de bailar. Con Love Natural, se nos pidió colaborar haciendo palmas, y en At Home, los coros corrieron por parte del público. Algo pasadas las 23 horas, los Crystal dejaron el escenario agradeciéndonos que los hubiésemos hecho sentir “como en casa”. No obstante, el público quería más, y no paraba de aplaudir y pedir la canción que dio a conocer a los británicos, I Love London. Así comenzó la recta final del concierto, una explosión de energía y música.

Llegaba la hora de despedirse con Xtatic True, donde la mitad del público estaba ya de pie sobre las butacas y la otra mitad bailando como si no hubiera un mañana. Hasta el propio Graham bajó del escenario para mezclarse con las gente, también el sobre las butacas. Hasta dejó que algunas personas de las primeras filas tocasen su guitarra al final de esta canción.  De esta manera concluyó un concierto que, si bien tuvo problemas técnicos, es digno de recordar por la intensidad, la emotividad y la alegría que los ingleses transmitieron.

Por Esther S. Gómez Anguita

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