No hay por qué ocultar que L.A. es uno de nuestros grupos predilectos, pero es que la carrera que llevan, desde que se dieron a conocer allá por el 2009 con su Heavenly Hell hasta hoy, con su último álbum From The City To The Ocean Side, hace difícil que podamos buscar una excusa para no fijarnos en ellos y, además, para no caer rendidos a sus pies.

Por esto, quisimos aprovechar la ocasión de que estuvieron tocando en la primera jornada de la cuarta edición del festival Granada Sound para hablar durante unos minutos antes de su directo con Luis A. Segura, el culpable de todo esto.

Hace años huíais de una de las principales discográficas, sin embargo, ahora contáis Sony, ¿a qué se debe esta vuelta a esos gigantes?

Bueno, en cierto modo no es gigante al uso ya que, al ser Octubre, que es como la parte “indie” de Sony, en el fondo es como trabajar con una indie pero con el músculo multinacional, lo cual es muy guay, porque tienes a alguien que te paga la fiesta, pero puedes seguir siendo tú.

Llegó un momento en el que estábamos más fuera de España que aquí, nuestro jefe de prensa tenía que dejar el equipo por una serie de motivos y nosotros necesitábamos la ayuda de alguien. Salió entonces el nombre de Octubre, que ya hace tiempo que teníamos la oferta de trabajar con ellos, así que la retomamos, funcionó y nos entendieron a la perfección. En el fondo seguimos trabajando con un equipo pequeño, pero tenemos las ventajas de uno grande: ahora, por ejemplo, tenemos la gira en Alemania y eso sí lo sacamos con Sony, tenemos todo el apoyo de su maquinaria.

Y, ¿qué fue de la discográfica de la que nos hablabas hace años, de Dreamville Records? ¿Está relacionada con Learning To Fly?

No, Dreamville Records sigue estando ahí y está ahí porque en el fondo soy yo. Pero ahora mismo no me apetece sacar nada ni editar nada, así que no necesito hacer nada con Dreamville Records. Learning To Fly es otra historia, es un proyecto en paralelo de nuestro manager.

tienes a alguien que te paga la fiesta, pero puedes seguir siendo tú

El año pasado ya nos contabas cómo el proyecto de grabar el disco con Matt Wignall surgió un poco de manera accidentada a partir de las fotos que os hizo para Slnt Flm y Dualize; vemos entonces cómo Wignall os ha servido para todo, ¿cuánto hay de él en este álbum?

Hay mucho, un 50%. Porque he escrito el disco en su casa prácticamente, he grabado el disco en su estudio, hemos escrito juntos, las letras, las canciones…así que hay mucho de él como persona, ya no sólo a nivel musical, sino de vivencias, historias…hay mucho Wignall en el disco.

Es una persona un tanto multiusos, ¿no?

[risas] Absolutamente, es tanto como un fotógrafo, como alguien que te graba el videoclip, que te graba el disco, que te da consejos, que te hace la letra…

En este álbum podemos ver muchos cambios. Suena a L.A., tiene su esencia única, pero es diferente. Tu voz, por ejemplo, adquiere un rol más principal en muchos de los temas, se puede escuchar algo de groove/funk, coros de soul, o incluso algún que otro sonido psicodélico, las letras también son mucho más complejas…¿a qué se debe tanto cambio? ¿Qué has visto, conocido o experimentado para que salga un disco así?

No sé, simplemente el seguir viviendo, el seguir trabajando y aprendiendo. Antes lo hablábamos con uno de nuestros técnicos, que nosotros disfrutamos de aprender, a la vez que disfrutas de trabajar en escenarios diferentes porque aprendes mucho de todo lo que vives. En mi caso es igual, tengo la suerte de trabajar mucho, tengo la suerte de trabajar en lo que me gusta, todo eso es enriquecedor. Luego llega un momento en el que tienes que sacar esa energía de una forma y yo la saco con forma de música; otro lo hará pintando y otro dándole hostias a un saco en el ring, pero en mi caso la expreso cantando y haciendo música.

¿Todo eso se ha sacado allí en EE.UU.?

Parte del disco sí, porque ha costado muchos pasos y hemos estado mucho tiempo en Los Ángeles, pero este año hemos estado moviéndonos a otros sitios, hemos estado en Francia por primera vez, hemos estado en Italia, hemos hecho México, Argentina, Chile…¡he sido padre también!…así que todo eso hace que salga así.

Es clara la influencia que ha tenido el continente en la creación de este álbum, pero, en América no todo es tan estupendo, ¿no?

Bueno, mi 90% de mi vida ahí ha sido fantástica y, contando con un caso en concreto en el que no, la adoro y la gente es encantadora; no todo el mundo es el típico tejano que defiende las armas, igual que aquí todo el mundo defiende los toros. Pero sí ocurren cosas, igual que aquí, lo que pasa que, al ser un país mucho más grande, hay más posibilidad de más movidas. Es el país de las oportunidades, pero tiene una realidad muy jodida que son las armas, al igual que el poder que tiene la policía allí.

Es el país de las oportunidades, pero tiene una realidad muy jodida

Habéis contado en algunos conciertos con la colaboración de Russian Red, ¿esta colaboración ha surgido como fruto de la amistad o con algún propósito en concreto?

Es el fruto de amistad, de que dos personas a las que nos encanta la música, nos encanta lo que hacemos y en lo que trabajamos nos hemos encontrado en el camino, ha cuajado la cosa y ha funcionado. Yo adoro a Lourdes totalmente, a ella le gusta la música que hacemos y es fantástico. La conocí en España en un show en Madrid, luego coincidimos en México y en Los Ángeles nos hemos visto mucho porque ella vive ahí. Ella escuchó el disco al salir del horno prácticamente, le gustó mucho y, como teníamos el verano lleno de festivales, lo propusimos.

¿En la gira que está por llegar por aquí tendremos la suerte de verla con vosotros en el escenario?

Es bastante probable que hagamos shows con ella este invierno, sobre todo en la gira que ya tenemos anunciada. Nosotros contamos ya con ella como miembro del grupo, pero claro, ella tiene otros compromisos, su música…pero si se puede, sí.

En unos días, además, comenzáis una gira por Alemania con Itchy Poopzkid, ¿vais a intentar ahora conquistar las fronteras europeas?

Claro, lo tenemos a un salto desde Mallorca [risas]. Ya teníamos pendiente hacer algo en Alemania hace tiempo, pues este año pasado hicimos Italia y Francia, pero no teníamos una excusa real para ir. Itchy Poopzkid son colegas de Dimas y chateando un día con ellos, que estábamos todos por Los Ángeles, surgió. A raíz de esto salió lo de Sony en Alemania, pues escucharon el disco, les gustó, y en unos días se publica allí.

Ojalá todos los festivales que hicieran crecieran como el Granada Sound

Por último, no podemos obviar dónde estamos. Es ya tu segundo año en el Granada Sound, ¿en qué dirías tú que ha mejorado el festival y qué tendrían otros que aprender de éste?

Ojalá todos los festivales que hicieran crecieran como el Granada Sound. Yo recuerdo que el año en el que estuvimos nosotros a lo mejor había siete u ocho mil personas y ahora creo que hay más de 25000, es el sueño de todo empresario que monta un festival. No me ha dado tiempo a verlo bien, pero Granada mola mucho, la gente responde y tiene algo, a la vista está.

Luis, muchas gracias por recibirnos una vez más.

Por Ana López

Fotos por Mar B. Zapata

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