La Habitación Roja, Veinte Años de Canciones; veinte años desde que, en L’Eliana, Jorge Martí se juntara con su amigo de toda la vida, Jose, y encontraran a Pau y más tarde a Marc y a Jordi; veinte años de música escrita a través de sus vivencias personales que ha traspasado la piel de los miles de seguidores del grupo… Veinte años que La Habitación Roja quisieron compartir en el festival Granada Sound, en el que tuvimos la oportunidad de hablar con el líder del grupo. Allá va.

Ahora que esos 20 años de carrera llevan unos meses rodando, ¿podríais afirmar si el público responde más a los primeros pasos de la banda o la novedad?

Creo que tenemos un público bastante transversal, que es bastante intergeneracional. Obviamente, la gente más mayor tiene querencia por los temas más antiguos y la gente más joven por los más nuevos, pero la verdad es que, siendo neutrales y desde un punto de vista más objetivo, creo que los últimos discos han tenido más repercusión y las canciones más conocidas y más famosas son de estos.

Pero creo que la carrera del grupo ha sido bastante atípica, porque no hemos sido un grupo de éxito inmediato, sino que tenemos una carrera de fondo in crescendo y es un placer y una alegría el poder estar tocando en festivales como estos y compartiendo escenario con grupos más jóvenes.

Y en todos estos años, ¿cuál es la canción que a vosotros os ha dado más escalofríos al tocarla?

Eso varía, depende mucho de las circunstancias del público, las personales, de la banda… Hay días en los que hay canciones que te tocan más la fibra, que las vives más intensamente que otras veces. Pero sí que es muy importante el feedback con el público y, obviamente, cuando ves que se produce esta comunión con el público es muy emocionante; como pasa con Indestructibles, por ejemplo, que es una canción que toca mucho la fibra y que emociona tocar.

nos dejamos llevar por lo que sentimos y lo que hacemos, luego ya el público decide

¿Qué será de LHR tras esta gira veinteañera? ¿Hay alguna grabación en vista? ¿Descanso?

Sí, realmente ahora mismo estamos combinando la gira y entre semana estamos grabando en un estudio en la provincia de Girona. Estamos ya de lleno en la grabación de nuestro décimo disco, ¡nada menos! No sé cuándo lo sacaremos, pero estará acabado prácticamente para octubre. La verdad es que siempre hemos sido un grupo que ha ido haciendo camino; hacemos canciones, las grabamos y las editamos cuando toca. Cuando tenemos las suficientes canciones para hacer un disco elegimos las que más nos gustan, las grabamos y las sacamos. No somos un grupo que practique teorías ni planifique las cosas de una forma muy maquiavélica, nos dejamos llevar por lo que sentimos y lo que hacemos, luego ya el público decide.

En los comentarios del disco explicáis los diferentes matices que tiene La Casa en Silencio, pero parece que, últimamente, no podemos dejar a un lado, por mucho que queramos, ese sentido más amplio que se aplica a la sociedad en la que vivimos, ¿no?

Sí, uno escribe canciones y está influenciado por la vida que vive, su entorno, el de sus amigos, el de su país, de su ciudad, etc., así que todo eso cala y tiene una presencia final en la música. Al final tú escribes de lo que vives y ha dado la casualidad de que los últimos discos siempre han tenido unas pinceladas de ese tipo…bueno, desde el 99 más o menos siempre ha habido una parte más social que ha calado un poco en las canciones, eso sí, de una forma sutil, porque tampoco nos gusta hacer panfletos ni aleccionar a nadie, pero es algo que queda en las canciones.

Plantar un árbol, tener dos hijas, escribir un libro”…¿cumplir 20 años con LHR? Si tuvieras que escribir la continuación de ese libro que te propuso Alejandro [Díez Garín/Cooper], ¿quizás ese sería un buen comienzo?

[risas] Sí, quizás. La verdad es que uno vive la vida haciendo cosas y tampoco se para a pensar ni a mirar atrás y esto de los veinte años, lo del libro, el recopilatorio, el celebrar este aniversario…todo esto sí que ha servido para, de repente, echar un poco la vista atrás y darte cuenta de que has hecho un montón de cosas de las que en tu día a día no eres consciente.

Creo que está bien el hecho de pararse a contemplar todo lo que has hecho y valorarlo y también estar orgulloso de ello, porque muchas veces tendemos a ser muy autocríticos con lo que hacemos, no somos conscientes de lo que vamos haciendo; al final está bien hacer un poco de balance y luego seguir mirando hacia el futuro, por supuesto.

The Smiths era una especie de sitio en el que te sentías comprendido

Volviendo a tu libro, cuentas cómo conocisteis a Pau mientras tocaba una canción de The Smiths y en vuestros directos a menudo lleváis al directo There is a Light That Never Goes Out, ¿cuánto le debe LHR a este grupo?

Mucho. La verdad es que creo que crecimos con él en una época muy distinta a la de ahora, en la que teníamos…la edad que teníamos nosotros entonces [risas], no había festivales, no había Internet, no había acceso a la música como lo hay ahora… Creo que había que ser súper intrépido para llegar a ciertas cosas, aunque afortunadamente teníamos a nuestros hermanos mayores, que siempre nos han ayudado.

Yo creo que The Smiths era una especie de sitio en el que te sentías comprendido, eran como tu habitación, tu cuarto, tu santuario, el sitio en el que escuchabas esas canciones que tienen ese punto de melancolía, ese punto amargo, pero sin embargo reconfortante al mismo tiempo por saber que hay más gente sensible por ahí, a la que le importan las mismas cosas que a ti. No sé, creo que The Smiths te hacían sentir de alguna manera reconfortante, entonces la gente a la que le gustaban hacía piña, era una cosa bastante bonita, la verdad. Y el hecho de ahorrar para comprarte un single o sentirte totalmente destrozado porque se separaron… Bueno, somos más mayores y vivimos eso y la verdad es que es un grupo que yo aún a día de hoy lo sigo escuchando y me siguen emocionando como el primer día.

¿qué vamos a decir de Granada? es una maravilla venir siempre

Qué bonito… Pero cambiando de tema, no os vemos tan a menudo por Granada como quisiéramos pero, cada vez que venís, se os ve demasiado bien, ¿qué tiene esta ciudad para vosotros?

Hemos venido bastante a lo largo de nuestra carrera, pero sí es cierto que en los últimos años mucho menos; no nos habían llamado aún, también ha coincidido con que hemos ido a Córdoba y a Sevilla, hemos ido a otras ciudades más y no habíamos venido aún aquí. Y la verdad es que nos duele, porque realmente es una ciudad que siempre nos ha gustado mucho, pero bueno, se han dado así las cosas y cuando nos dijeron que íbamos a tocar en este festival nos pusimos bastante contentos, ha sido un placer venir.

Además, conocemos a mucha gente, desde Los Planetas hasta los Niños Mutantes, Lori Meyers, la gente de Discos Bora-Bora…conocemos a un montón de gente de aquí de Granada y además la ciudad es una de las más bonitas del mundo, ¿qué vamos a decir de Granada? Es una maravilla venir siempre.

Os acoge bien entonces, por lo que veo.

Sí, por supuesto. Cuando vine a la Feria del Libro la verdad es que me reenamoré y pensé “jo, cómo mola Granada”. Porque hay veces que vienes y no llegas ni siquiera a estar por el centro, pero esos días sí que estuve dos o tres noches y tuve un reencuentro muy especial con Granada. Es una ciudad espectacular.

Tras pisar por primera vez el escenario del Granada Sound, ¿qué sensación se os queda? ¿Es la misma Granada que conocíais?

Es distinto, es un festival con mucha gente de un amplio abanico de edades y hay un ambiente muy sano, muy agradable. La gente viene a primera hora, está lleno desde el atardecer, es bastante bonito y hemos disfrutado bastante. Ha sido una cosa muy bonita.

No sé si conocéis la trayectoria de este festival, cómo empezó y hasta dónde ha llegado; ¿pensáis que el Granada Sound tiene algo de lo que otros puedan aprender?

Conozco lo que había leído, es la primera vez que tocamos aquí y esperamos que el festival se establezca. Yo ahora voy poco a festivales como público, pero si estuviera en condiciones de venir aquí, de disfrutar de la ciudad unos días y de además ver buenos grupos y en un mes tan agradable como septiembre, con un enclave como éste, tan guay, lo haría.

Muchas gracias a Jorge por este rato tan agradable de charla.

Por Ana López

Fotos de Mar B. Zapata

Qué se te pasa por la cabeza?