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La Sala. Viernes 4 de noviembre. 23.00

               Algunos dicen que el torbellino Goli Supersummer es Furia y que Nur Wong la calmada y divina Trinidad, otros no se atreven a opinar. La realidad es que este combo altamente inflamable e indescriptible no deja indiferente a nadie. Acompañados por Alberto Moreno a la batería y Daniel Escortell al bajo, empezaba el duelo en la Sala.

A mediados de los 60, en Europa unos visionarios se desmarcan del western clásico y aparece una etapa llena de amarillos y luz con el spaghetti western. Furia Trinidad nos sorprendió con su Listen To Phenomenal Western Rock Combo y como una osadía al blanco y negro, aparece She and the Sunshine. Reinventando siempre el western rock, surf, psicobilly, rock y hasta los cánticos de guerra indios.

Haciéndonos sentir en un árido desierto, sonaban los primeros acordes de « Leave you tonight ». Y es que ir a un concierto de Furia Trinidad es asistir a un verdadero espectáculo. El estadio de locura en el que se sumerge Goli contagia también al público, que pasa de ser espectador a participar de forma íntegra en el show. Un frontman de los que ya no quedan, un frontman que salta, se sube a la barra del bar, lanza cajas vacías de cerveza contra el batería, ahorca a los demás componentes del grupo con el cable del micro e incluso se arrastra entre el público mientras canta los primeros versos de « Feeling alone ».

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Durante la hora que duró el concierto, el grupo se dedicó a revisar los temas de su primer trabajo Listen To Phenomenal Western Rock Combo como « I’m a man », la vibrante « Shake It » en la voz de Nur, « Road old road » sin olvidar la archiconocida « Money » que el público pidió durante todo el concierto; y canciones de su flamante nuevo disco She and the Sunshine como la que da título al disco, la potente « Isla de reunión » dedicada al maestro Paco de Lucía, « The Morning After » o « Red blood » muy al estilo de Ennio Morricone.  

Tras una selección amplia de bises y una cascada de aplausos y silbidos del público, los del Puerto se bajaron del escenario tras interpretar « Road Old Road ».

La encargada de inaugurar la noche fue la joven madrileña Alice Wonder, sola ante el peligro sobre el escenario con su guitarra y su potente voz como únicas armas. Una actuación que no dejó indiferente a un público que la arropó y se dejó amansar por su música. El broche perfecto para una noche que sirvió para reafirmar lo que muchos ya sabían, que el fenómeno Furia Trinidad arrasa allá donde va.

 

Por Elena Galea

Fotos de Mar B Zapata

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