rulo

Raúl Gutiérrez, más conocido dentro del mundo del rock como Rulo, tiene una cita con su banda en la capital andaluza del rock el próximo 18 de noviembre (entradas aquí). Tras haber calmado a los fans con un nuevo y esperado disco el grupo ha vuelto a la carretera para recorrer la península llevando su música hasta el último rincón de la geografía española.

Hablamos con Rulo, compositor, cantante y guitarrista, con motivo del estreno de El doble de tu mitad y de su paso por nuestra ciudad.

Cuatro años en sacar disco son muchos años ¿por qué esta espera tan larga?

Pues la verdad es que tardamos mucho porque la gira se nos fue un poco de las manos. Ha sido una gira muy larga que nos ha llevado por 11 países con más de 100 conciertos en algo más de dos años y cuando me di cuenta de que había acabado la gira, fíjate cuánto tiempo había pasado. Luego pensaba hacer un parón de un año para componer, pero también se me fue un poco de las manos. Al final, fijate fueron cuatro años, un montón. Pero creo que lo importante es volver convencido y con un buen disco, aunque siempre crees que la gente puede olvidarse un poco de ti después de tanto tiempo sin dar un concierto aquí en España. Sin embargo, cuando salió el disco, fue el número uno en muchas listas, por ejemplo en iTunes estuvo cuatro días. Aunque no hayamos sacado canciones nuevas en mucho tiempo sí que hemos publicado un libro y un DVD en directo… Al final he pasado cinco años viviendo en hoteles y en lo personal quería parar un poco y tener tiempo para viajar sin tener que hacerlo como en la gira, con una hoja de ruta y con horarios. Me apetecía improvisar y perderme un poco.

Y qué tal los fans, ¿han recibido el trabajo nuevo como esperabas?

Con el recibimiento estoy contento, la verdad. El disco se ha agotado ya dos veces. La acogida ha sido muy buena y hemos agotado las entradas en las cuatro ciudades por las que hemos pasado ya. En Andalucía siempre cuesta un poco más hacer sold out, pero creo que también irá bastante gente.

Este disco tiene más luces que sombras, nos encontramos más baladas que temas cañeros, ¿ha sido esta evolución algo natural o más bien premeditado, motivado quizás por las ganas de explorar otros terrenos?

Es imposible premeditar nada. La verdad es que vas haciendo canciones y luego te das cuenta de qué tipo de disco tienes. Aun así hay de todo, desde temas más rockeros como Me gusta, 32 escaleras, Tu alambre, me quedo contigo y luego hay canciones como La reina del barrio y Noviembre que son mucho más tranquilas, con más poso. Yo no creo en los discos que son todo iguales, no todas las canciones pueden ser o muy lentas o muy cañeras. Creo en los discos en los que pasan cosas, como una especie de montaña rusa en la que hay esquinas. En este disco hay partes más rápidas y partes más puras. Premeditación es una palabra que no uso cuando compongo si no que juntas 25 canciones y escoges las 11 que más te gustan independientemente de si son más o menos cañeras.

Supongo que a la hora de subirse al escenario y dar un concierto pasa algo parecido al escoger los temas que van en el setlist.

Claro, en los conciertos eléctricos que tenemos siempre cogemos cosas más rápidas, aunque me gusta mucho el momento caricia. Hay un momento en el concierto de esta gira en mitad del concierto que acariciamos en lugar de arañar. Yo creo mucho en eso, en que sucedan cosas en los conciertos, que haya una dinámica.

Para la grabación de este último largo habéis contado con el inestimable trabajo de alguien que no necesita presentación, el mismísimo Carlos Raya, ¿a qué se ha debido este cambio de productor? ¿Ha dado buen resultado el experimento?

Bueno, Carlos Raya es un seguro de vida. Está muy solicitado y yo creo que es el mejor productor de rock de este país. Tenía muchos amigos en común con él pero nunca habíamos trabajado juntos. De hecho siempre había grabado con un amigo, con Javier San Martín en su estudio en Pamplona. Llevaba con él 12 discos, todos los de La Fuga y todos los de Rulo pero como yo funciono por corazonadas tenía clarísimo que este no tocaba con él, sino con Carlos Raya y me planté en su casa con mi guitarra acústica. Le dije que venía solo con mis canciones y mi verdad y que quería que fuera él. Al principio estaba un poco abrumado, pero ese día le gané con las canciones que tenía por aquel entonces. Al final se trata también de aprender. Ahora mismo me encantaría volver a grabar con Carlos pero a la vez me gustaría grabar con otro productor porque cada uno tiene un talento innato y característico. Igual que Javi me ha enseñado muchísimo sobre  cómo hacer canciones y de cómo mejorar como músico, con Carlos ha pasado lo mismo. Cuando estás en un grupo muchos años siempre haces un poco lo mismo, y ahora mismo me gusta explorar otras cosas con otros productores. Estoy en ese punto de mi vida, en el de querer aprender más de más gente. Para mí  lo prioritario es siempre aprender y crecer como músicos, sonar cada año mejor.

Las colaboraciones con otros artistas son ya un clásico en tus discos, ¿cómo llegas a decidir qué canción ha nacido para ser cantada con Bunbury o con Robe?

La verdad es que ahora se han puesto tan de moda las colaboraciones que tanto en el primer disco como en este tercero he pensado que era mejor que no hubiera. Quizás el rechazo viene de que se puso mucho de moda lo de los duetos y ya no sorprende que un grupo saque colaboraciones. También tengo ahora mismo un proyecto en mente con título y portada que es un disco de duetos. Serán una serie de canciones mías cantadas con otros artistas que son amigos que admiro de diferentes estilos. De todas formas siempre intento que en mis discos en solitario no haya colaboraciones, la excepción fue con El vals del adiós, que cuando la compuse me di cuenta de que era un traje a medida para Bunbury. Se nota que él ha cantado ese tipo de canción tabernera muchas más veces que yo y lo hizo genial. Hacía años que quería componer una cancion para despedir los conciertos, pero no lo conseguía y al final mira. Las  canciones llegan cuando ellas quieren no cuando tú las buscas. La canción para abrazar borracho a un amigo porque te acaban de dejar y arrasar con todo el tequila de la barra. Desde que la compuse nos sirve siempre de epílogo en los conciertos, para brindar con el público antes de irnos al camerino. Es un bonito final.

Aún hay fans que va a los conciertos de Rulo y la Contrabanda deseando poder escuchar en directo algún que otro tema de La Fuga, ¿a qué crees que se debe esto? ¿crees que las canciones nuevas llegarán en algún momento a tener esa vigencia de «clásicos»  que han alcanzado algunos temas como Por verte sonreir?

Bueno, creo que te equivocas. En los conciertos solo solemos tocar dos canciones de La Fuga. Creo que hay un poco de todo, hay una parte del público que viene de escuchar La Fuga y otra que no. Además uno no paga una entrada de un concierto por escuchar dos canciones antiguas. Si estás en el concierto las conoces más o menos todas. Por ejemplo, Heridas del rock & roll ha tenido la misma repercusión que Por verte sonreir. Hay gente joven en los conciertos que ni siquiera sabe que yo antes tocaba en La Fuga. No necesitamos tocar más canciones antiguas para llenar una sala. Si tocamos dos o tres temas es porque me apetece y al fin y al cabo son canciones que compuse yo. Siempre quedan los nostálgicos que se alegran de escuchar alguna de las canciones de antes.

Hemos asistido durante los últimos años a una proliferación casi enfermiza de festivales por toda la geografía española. Al mismo tiempo se van configurando una serie de grupos «imprescindibles» a los que el público no quiere perderse bajo ninguna circunstancia, ¿qué opinas de este fenómeno? ¿tenéis pensado tocar en algún festival durante la gira de este nuevo disco?

Pues la verdad es que a mí no me gustan mucho los festivales. Ni como público ni como músico. A mí me gusta ir a ver un concierto de una banda que me gusta y poder escuchar dos horas de su música. Al final en los festivales da un poco igual quien vaya. No me gusta estar tocando y tener a la derecha a alguien con un reloj que te está diciendo que tienes que terminar ya. Nosotros hacemos muy pocos festivales, incluso cuando nos llaman decimos que no porque al final no puedes probar sonido bien y tienes poco tiempo, cuando estás en lo mejor ya tienes que bajarte del escenario. No me gusta hacer un viaje de seis horas para tocar una hora. Para mí  en los festivales hay menos magia que en una sala o en un teatro. Lo que te mola como músico y como público es tocar dos horas.

Otro fenómeno cada vez más común es que los letristas de los grupos publiquen libros de todo tipo (prosa, lírica, autobiografías, microrrelatos…) ¿Crees que la música está siempre ligada a la literatura?

Yo creo que sí. A veces la gente me dice que soy un poeta pero yo no me considero como tal. Yo simplemente soy un escritor de canciones, aunque sí  que es verdad que está bien currarse las letras y no decir cualquier cosa. También hay que tener cuidado con los acentos para no cambiar las palabras. Yo creo que la literatura sí que está siempre ligada a la música y todo lo que leas te ayuda a escribir un poco mejor.

En este sentido, ¿qué opinión te merece el Nobel de literatura a Dylan: acierto o error?

Entiendo el debate porque una cosa es ser compositor de canciones y otra ser escritor. Yo no me considero escritor sino carpintero de canciones. Así que entiendo que los escritores se enfaden. Lo que sí  creo es que quizás haya llegado el momento de reivindicar el Nobel de la composición, de las letras, de hacerse un hueco ahí. Entiendo a la gente que piensa que no deberían habérselo dado porque no es escritor pero por otro lado todo el mundo ha bebido de él, Sabina sin ir más lejos. Para mí es un gran escritor de canciones, yo marcaría la diferencia en eso.

Esta entrevista nace con motivo del concierto en Granada el próximo 19 de este mes, ¿qué esperas encontrar cuando subas al escenario de la ciudad de la Alhambra?

Sí que es verdad que Andalucía siempre ha sido la región donde menos gente hemos convocado. Hay gente fiel que siempre viene pero no ha sido la comunidad donde hemos hecho más sold outs. Sí es verdad que recuerdo con cariño los conciertos en la sala El Tren o en Copera. Sí es verdad que Granada es la capital andaluza del rock, quizás porque es la más fría de toda la comunidad. Al final no importa lo llena que esté la sala, yo hago un brindis con la banda y les digo que nunca es una noche más y siempre pensamos que es el último concierto y algún día acertaremos porque será el último de verdad. Salimos el escenario a darlo todo, a quedarnos sin voz y sin alma. Espero un concierto caliente en Granada.

 

Recuerda que tiene suna cita con Rulo y la Contrabanda este viernes 18 de noviembre en Industrial Copera y que puedes hacerte con tu entrada aquí. Además si no quieres perderle la pista… ¡aquí tienes todas las fechas de su gira!

Entrevista por Mar B. Zapata

Qué se te pasa por la cabeza?