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Aprovechando su paso por Granada el pasado viernes, hablamos con Gabi Montes, vocalista de Sexy Zebras sobre su último disco, La Polla, sobre su discurso y la aparente falta de actitud en la escena rock de nuestro país.

“La peña intenta etiquetarnos porque no tiene ni puta idea de que solo somos tres colegas que hacemos lo que nos sale del rabo”

La Polla es vuestro disco, que por el momento, mejor refleja vuestros directos. Más crudo, más contundente ¿lo veníais buscando? ¿Cómo fue grabar en Ultramarinos Costa Brava?

No, la verdad, nos lo encontramos, nos lo encontramos así porque hemos vivido rápido estos últimos años, nos hemos liberado mucho y nos hemos desprendido de mil cosas, necesitábamos que este disco fuera fresco, fuera una foto de nuestros dos últimos años en los que ha cambiado todo.

Lo queríamos sin pretensiones estilísticas, por eso fuimos con Santi a Ultramarinos, porque es el puto amo, en sonar fuerte, duro, crudo y alto, y se atreve siempre con todo, y en 9 días teníamos el disco listo y es la polla.

¿No os aburre un poco eso del mainstream, tras sonar en Los 40, el tan manido indie, que parece incompatible con estar con una multinacional…? ¿no es tan “fácil” como hacer música y disfrutar de la música? ¿por qué cuesta tanto deshacernos de ese etiquetaje?

Nosotros nos sentimos con un potencial muy mainstream, y somos de las pocas bandas independientes de verdad de este país, me refiero no es incompatible hacer las cosas de forma independiente y llegar a ser una banda popular, (popular de pueblo, de la gente).

¿Hay alguna etiqueta que le pese a Sexy Zebras?

Pues antes un poco si, nos han llamado poperos, indies, garageros, rockeros, pijos, chonis, nos la pela. La peña intenta etiquetarnos porque no tiene ni puta idea de que solo somos tres colegas que hacemos lo que nos sale del rabo, y para sentirse parte de algo necesitan encasillar a todos en vez de darse cuenta que lo que tienen que hacer es reventar sus etiquetajes para disfrutar de la diversidad.

Hace unos meses dijisteis en una entrevista que “no hay una escena real de rock en España”, ¿qué necesita el rock en España para que sea una “escena real”?

Bandas de verdad.

A raíz de eso, ¿es posible que el boom festivalero esté “festivalizando” muchos de los nuevos grupos que van surgiendo en lugar de buscar una identidad y un sonido propio, que todo suena un poco similar, qué existe poco riesgo y se hace “música de mierda” como cantáis en Canción de mierda?

AMEN. AMEN. AMEN. AMEN. Es criminal.

Habláis de la gestión y proyección de Vetusta Morla como un modelo que os gusta, a ellos ya le han seguido muchos otros grupos, vosotros, que seguís en cierto modo su línea de proyecto, ¿ya tenéis grupos que sigan vuestra estela?

Nos parece real, orgánico, largo placista, verdadero, y lo respetamos mucho. Desde orígenes lejanos nuestra forma de concebir el proyecto es muy cercano, desde luego en una industria menos favorable que el pop, pero muy parecido. Al final es algo sencillo, encuentras tu verdad y te la trabajas. Claro que lo vemos, las copias a Vetusta son permanentes y vergonzosas. A nosotros y a kilómetros de distancia, cuando veo cómo nos copian en fórmulas, y las cosas superficiales y no buscan sus identidades y me da vergüenza.

si me preocupo de lo que vaya a pensar la gente, hago un trabajo que no es el mío y por el que no me pagan

Si alguien se encuentra en un festival con un directo vuestro, le llamará la atención vuestra puesta en escena, vuestras letras… ¿pero cuál es el discurso de Sexy Zebras, que a veces se pierde entre ese “humo”?

Si tía, es verdad, a veces es complicado transmitir realmente lo que quieres. Es una gran lucha de un artista, porque en el fondo cada uno de nosotros digiere las cosas de una forma.

Creo que nosotros somos una banda de barrio, de tres pavos que aman lo que hacen, nos reímos de todos y nos enfadamos con todos, y lo decimos, odiamos los lenguajes elevados, de superioridad moral, sentimos que somos inmediatos y sencillos, pero llenos de verdad.

Pero luego nos ven ahí sin camiseta cantando “mira como tengo el rabo” y piensan que soy un puto machista, y que estoy hablando de mi rabo. Pues no, coño.

A tenor de eso, habéis declarado que vosotros tenéis algo que decir y que quizás es el público quien malinterpreta vuestro discurso. Acabáis de publicar el clip de vuestro tema Mami, en el que participan vuestras propias madres, ¿qué malinterpretación puede existir, dentro del feminismo, por ejemplo en vuestro tema Mami?

Bueno no es que tengamos algo que decir, es que decimos lo que queremos. Sabes que pasa, que si me preocupo de lo que vaya a pensar la gente, hago un trabajo que no es el mío y por el que no me pagan.

En “Mami” nos reímos de una generación conformista y complaciente que se ha quedado sin hambre y sin sangre, nosotros hablamos mucho con los riffs, es una parte “lírica” más, y en el riff de “Mami” está bastante claro que estábamos de mala hostia.

Creo que lo “alarmante” no es hablar de sexo, follar, o decir polla. Son palabras, acciones a las que no hay que tener miedo, que tenemos que naturalizar. Sin embargo no es lo mismo decir “Quiero follar contigo” que “Quiero follarte”, puede que sea una diferencia sutil, pero es una diferencia importante, ¿no creéis que artistas, con cierta repercusión pública, han de tener cierta responsabilidad en u discurso, y en vuestro caso como músicos, en vuestras letras?

No, no, no. Creo que no, creo que los artistas tienen que romper cabezas, tienen que ser libres. Creo que su responsabilidad es exactamente esa, ser libres y decir de verdad lo que quieres decir, y tocar como quieres tocar.

Los que tienen la responsabilidad de compartir los contenidos son los que viven en una doble moral cínica, sucia y permanente, que la marca la pasta y por eso “Quiero Follar contigo” no puede sonar en la radio pero “A mi me gustan mas grandes, que no me quepa en la boca si”. (Me encanta el tema)

¿Qué opinión tenéis de estilos musicales como el reggaetón o el trap?

Esta es una opinión de Gabi, a mi me divierte mucho, de refresca y me lo bailo como un campeón. Me pasa como con la comida basura, está muy rica, pero es mierda.

Vuestra primera visita a México marcó en cierto modo a la banda, y se pueden percibir ciertos sonidos, vocabulario y algo de esencia del rock latino, ¿qué encontrasteis en México para crear esa fuerte relación con vuestra música?

Fue un enamoramiento inmediato y a primera vista, pero muy real. Nos ha marcado muchísimo, como te marcaria a ti si vas a la India 7 veces en 2 años. El otro día le decía a un amigo, que en 2017 he tocado 3 veces en Guadalajara (México) y 0 veces en Guadalajara (España).

Nos enamoramos de su pasión, de su amor por el arte, de su poco postureo, de su escena, hicimos mil amigos, crecimos muy rápido, nos sentíamos valorados sin prejuicios, México para nosotros es casa, tanto como España.

De hecho, acabáis de volver de una exitosa gira por México ¿qué hacéis diferente al resto de bandas nacionales para que vuestro proyecto haya tenido tan buena acogida aquel lado del charco?

Hemos respetado al país desde el principio, hemos tocado en el metro, en mercadillos, en salas de mierda, hemos llegado creyéndonos solamente uno más, empezando como empieza cualquier banda mexicana, y eso la raza lo ve y es impagable amigo. Y muchas bandas españolas van cuando ya son grandes aquí, con una prepotencia de mierda que la peña la huele y te manda a tu puta casa.

Qué se te pasa por la cabeza?