Si algo bueno ha traído nuestra crisis de marras ha sido, entre otras cosas, el redescubrimiento de unos valores tradicionales hasta ahora incapaces de competir con el efectismo de masas y colores consumidos como ese polvo de rapé que tomaban los aristócratas rusos del XIX. Sólo que nosotros ni somos aristócratas ni tenemos idea de eslavo.

Presentada con música navideña, actores fácilmente reconocibles, mucho –dudoso- glamour y una marca visible, la tiranía de lo innecesario asfixiaba, si no aplastaba, las iniciativas de jóvenes emprendedores que en muchos ámbitos intentaban conseguir eso mismo que nuestro gobierno propugna trapaceramente –es decir, animar a hacer algo al mismo tiempo que se castiga a quien lo intenta con tasas desmedidas: crear un negocio, crear trabajo.

Frente a la copia y la fabricación en serie, es tiempo de reivindicar –y apoyar– las propuestas personales que rescatan toda una filosofía de vida y trabajo casi olvidada: el handmade, el cuidado por la pieza única, el trato personalizado.

Una muestra ha sido la segunda edición del ‘Saturday Crafter’, organizado por la plataforma de coworking Cororocó y las firmas artesanas Gallimelmas e Imaginancias y Artesanio, que hace poco llenó la calle Tejeiro con creaciones hechas a mano idóneas para esta época de regalos. Idónea la ocasión para apoyar este espacio de creatividad y talento en nuestra provincia que tiene mucho que ofrecer: chapas, camisetas, bolsos, broches, collares, pendientes, muñecos, etc. El diario Granadahoy recogía la noticia aquí.

El diseño independiente forma parte de esa contracultura granadina tan rica como desatendida por las instancias oficiales. Música, literatura o diseño de calidad que no aparecen en las marquesinas de las paradas de autobús ni en los escaparates de la calle Puentezuelas, esos que alguien deja relucientes cada día a las siete de la mañana.

Otra iniciativa interesante ha sido la la 18ª muestra de jóvenes diseñadores celebrada recientemente en la tienda Korner Shop y de la que te hablamos aquí.

Diseñadores independientes como Olga Pilonga o Violet Desvarié se abren paso de manera silenciosa con la mejor carta de presentación posible bajo el brazo: la del talento y el entusiasmo.

Qué se te pasa por la cabeza?