Fausto Taranto. Jueves 17 de diciembre. Sala El Tren

¿Se puede sacudir la cabeza con fuerza mientras se palmea? Sí. Y Fausto Taranto son la prueba de ello.

La banda granadina formada por Paco Luque (guitarra), Ihmaele de la Torre (Voz), Quini Valdivia (guitarra), Miguel Martínez (bajo) y Adrián Barros (batería) nos mostró anoche, a través de la presentación de su primer álbum, El círculo primitivo, cómo el metal y el flamenco pueden concebirse en un mismo escenario sin que nada parezca fuera de lugar y, además, conquistando a una sala llena hasta el final.

Media hora más tarde de la hora a la que iban a empezar “con puntualidad”, se abría el telón para enseñarnos un escenario en el que predominaba el icono del grupo: la fusión de una peineta con una calavera y una flamenca, que también se podía apreciar en las camisetas de muchos de sus seguidores.

Entre palmas y un coro que iluminaba toda la sala, Oídos de carnicero y Se apodera eran las elegidas para empezar con este repertorio digno de enmarcar, mientras que Ni las sobras, que tenía un comienzo muy metalero, servía como excusa para llamar al primer invitado de la noche, Enrique Maya, que se quedó para acompañar a la guitarra española en gran parte de los temas y no dejó de sonreír en todo momento.

Entre los miembros rebosaba el buen humor y cachondeo y, tras unos sorbos a su botella de ron, Ihmaele nos introducía con su gracia en Otra letra más, no sin acordarse de Manuel Martínez (Medina Azahara), que pone voz al tema en el álbum. Pero esta ausencia se hizo menor gracias a los guitarrazos de Paco Luque y a la efusividad del público cantando.

El comienzo de su disco, con Intro los llantos y Los llantos de mi almohada, es todo un ejemplo de lo que hace el grupo y en directo resultó ser una apoteosis que llevaba al propio Ihmaele a la locura, acabando con una eufórica patada en el aire y provocando que la sala estallara en aplausos.

Era la hora de que llegara otra de las grandes colaboraciones de la noche y, puesto que parecía que se nos había perdido por el backstage, el gran Ihmaele improvisó con su exquisita simpatía para entretenernos y hablarnos de temas tan profundos como el tiempo en Granada. Finalmente, tras estos minutos de risa, el conocido guitarrista Jeff Mallow (Serj Tankian, The F.C.C.), directo desde Los Ángeles, aparecía para darle su toque a temas como Por amarrarme o el exitazo Loco por saber.

Esta última sirvió para demostrar, una vez más, la de seguidores fieles que arrastran con apenas dos años de vida, pues, además de encontrar imitaciones del cantante entre el público, cuando al mismo se le cayó el micrófono en mitad del tema, toda la sala supo seguir las letras para salvarlo, emocionando de esta manera a la banda. Una estrategia suya, decía Ihmaele bromeando una vez más.

Tras despedir al americano con un “Thank you very much y todo eso”, e incorporándose Enrique a las voces y palmas de las chicas, con las que en más de una ocasión colaboró Eva Díaz, llegaba uno de los mejores momentos de la noche. Y es que Parece mentira nos traía la intervención de la grandísima bailaora Fuensanta “La Moneta”, que, bailando a ritmo de esta fusión de metal y flamenco, consiguió estremecer hasta al último de los presentes, declarándose así como la protagonista del momento.

“Vamos a lo andaluz”, comentaba la voz del grupo para pasar a su gran interpretación de Recuerdos de una noche de Triana, que terminaba, una vez más, para complacer por completo a todos, con el baile de “La Moneta”.

Después del de los sevillanos, el homenaje que seguía era “¡por Enrique Morente!”, como gritaba con sentimiento Ihmaele. Sembré una esperanza es ya una habitual en sus directos y cada vez consiguen hacerla llegar de manera más profunda. Y es que, un homenaje al más grande de la tierra por su parte es casi inevitable, puesto que, quizás, sin Omega, no tendríamos el placer de conocer a esta banda. Y, de Granada, volvíamos a Sevilla para disfrutar de su versión de Todo es de color, que cerraba este círculo entre numerosas ovaciones.

Volvían de nuevo con la botella de ron en mano y con otro as bajo la manga, llamando al polivalente Javi Cordovilla (Hora Zulú, Vúfalo, Pangloss, Demiurgo) para acompañar al grupo a la caja. Un extracto de Tu mirá de Lole y Manuel nos introducía en A capa y espada, otro de los temas que triunfaron en la sala, notándose la emoción que provocaba en la banda, que nos ofreció un espectacular desenlace del mismo.

El final de este directo llegaba con Como tu cara, cerrando El círculo primitivo y dejando los sentimientos a flor de piel. Y así, una cosa queda clara: Fausto Taranto han revolucionado la escena granadina y nadie debería pasarlos por alto.

Texto por Ana López

Agradecimientos a Javier Martín Ruiz por cedernos las instantáneas que acompañan al texto

Qué se te pasa por la cabeza?